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Comprar en pozo: anticipo, cuotas y qué preguntar
Precio cerrado o fideicomiso al costo, cuotas ajustadas por CAC, posesión antes de la escritura y las preguntas que separan una buena compra de un problema de dos años.
Comprar en pozo es comprar algo que todavía no existe, a un precio menor que el de la unidad terminada, a cambio de esperar y de asumir riesgos que en una compra corriente no están. Vale la pena cuando se entienden las dos cosas: cómo se paga y qué puede salir mal.
Las dos formas de comprar
Precio cerrado
La desarrolladora vende la unidad a un precio fijo (en dólares, por lo general): un anticipo y cuotas hasta la entrega, o el saldo al final. El riesgo de que la obra cueste más es de ella. Es la forma más simple y la más parecida a una compra común.
Fideicomiso al costo
Vos no comprás una unidad: te sumás como fiduciante a un fideicomiso que construye el edificio, y pagás tu parte del costo real de la obra a medida que avanza. Las cuotas se ajustan por el índice CAC (Cámara Argentina de la Construcción), que sigue el costo de construir. Si la obra cuesta más de lo previsto, las cuotas suben; si el fideicomiso está bien administrado, el precio final suele quedar por debajo del de mercado. Es la forma más común en Buenos Aires — y la que más preguntas exige.
Cómo se paga
- Anticipo: del 20 al 40 % al firmar, según el momento de la obra (más temprano, menos anticipo y más descuento).
- Cuotas durante la obra: mensuales, en pesos ajustadas por CAC, o en dólares fijas. En las fichas de emprendimientos de Pórtico cada tipología muestra el anticipo y la cuota estimada con el plan de pagos del proyecto.
- Saldo a la entrega: en muchos planes queda un porcentaje para la posesión.
- Refuerzos: cuotas extraordinarias semestrales o anuales, si el plan las tiene. Preguntá.
Un crédito hipotecario no financia una obra en pozo: se toma, si se toma, sobre la unidad terminada y escriturada. La calculadora de cuota UVA sirve para pensar ese saldo final.
Posesión y escritura no son lo mismo
Cuando la obra termina, recibís la posesión: las llaves. La escritura llega después: primero hace falta el final de obra municipal, el plano de subdivisión en propiedad horizontal y el reglamento de copropiedad, y recién entonces se escritura cada unidad. Entre una cosa y la otra pueden pasar de seis meses a dos años. Hasta la escritura, la unidad no es hipotecable y venderla es ceder un boleto, no vender un inmueble.
Qué preguntar antes de firmar
- Quién es el fiduciario y quién construye, y qué edificios entregaron: fechas prometidas contra fechas reales. Pedí direcciones y andá a verlos.
- El plazo de obra y la penalidad por demora: si no hay penalidad escrita, no hay plazo.
- Qué incluye la unidad: la memoria descriptiva (pisos, aberturas, griferías, cocina) es parte del contrato; "calidad premium" no es una especificación.
- Cocheras y bauleras: si están incluidas, si son de título o de uso, cuántas hay por unidad.
- Las expensas estimadas y qué amenities las alimentan: una pileta y un gimnasio son una cuota mensual para siempre.
- Qué pasa si no podés seguir pagando: si se puede ceder la posición, con qué costo, y si el fideicomiso puede excluirte.
- Los planos aprobados y la titularidad del terreno: que el terreno esté a nombre del fideicomiso y la obra tenga permiso. Es lo primero que revisa un escribano, y conviene pagarle esa revisión antes de firmar.
Cuándo conviene y cuándo no
Conviene cuando el descuento sobre el terminado es real (15 a 30 %, según el momento de entrada), el fiduciario tiene obras entregadas y vos podés esperar dos o tres años sin necesitar la unidad. No conviene cuando la necesitás para vivir en fecha cierta, cuando el plan depende de un crédito que no existe todavía, o cuando la única referencia del desarrollador es el render.
En Emprendimientos cada proyecto de Pórtico muestra la etapa (pozo, construcción, terminado), la entrega prevista, quién desarrolla y quién comercializa, y el plan de pagos de cada tipología.
Esto no es asesoramiento legal, impositivo ni financiero: es una explicación con datos públicos, revisada el 20 de septiembre de 2026. Los porcentajes y los requisitos cambian; confirmalos con el escribano, el banco o la inmobiliaria antes de decidir.